A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Juego de manos, rompedero de ano.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
El ignorante es poco tolerante.
Con el ingrato, no tengas trato.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Haz bien y no acates a quien.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Lo robado no luce.
Paga adelantada, paga viciada.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Sin padrino no hay bautizo.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Hablar por referencias es casi mentir.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
La verdad a medias es mentira verdadera.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Dar la callada por respuesta.
La curiosidad anda en busca de novedad.