Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Todo va a parar al dedo malo.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Todo lo que brilla, no es oro.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
El que habla es el que peca.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Encontrar al perro en la olla
Valor y querer, facilitan el vencer.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Alegría, belleza cría.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Trabajo en domingo no da fruto.
El lo que se pierde, se aprende.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Ante la duda, la más madura.
Cada tonto tiene su manía.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
El que tiene narices, no manda a oler.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Estás entre la espada y la pared.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Supo por donde entró, no por donde salió.
Ni es carne, ni es pecado.