A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Hay ropa tendida.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
No pasa seguro quien corre por el muro.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Contra el flato, bicarbonato.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
El que araña y muerde, poco puede.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Juego y paseo, solo para recreo.
Un loco hace ciento.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Ahora al bueno le llaman tonto.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Puso pies en polvorosa.
El ojo del amo engorda al caballo.
La soga se rompe por lo más fino.
La muerte hace reflexionar.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Es más vago que la quijá de arriba.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.