Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Tal padre, tal hijo.
Detenerse después de probar un poco algo.
Más sabe una suegra que las culebras.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Hablando la gente se entiende.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
El perro con rabia, de su amo traba.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Cada cual mire por su cuchar.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Ganado suelto bien retoza.
Ya no soy quien solía ser.
Nunca falta de que reírse.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
A la mujer no la cates, no es melón.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
El placer es víspera del pesar.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Nada complicado da buen resultado.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Asna y pollino no llegan al molino.
Agua que huela, no la bebas.
No hagas leña del árbol caído.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.