A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Tarde piaste pajarito.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Molino que no muele, algo le duele.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Del joven voy, del viejo vengo.
Donde lo hay, se gasta.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Reyes y mujeres no agradecen.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.