Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Muerto, ¿quieres misa?.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Sayo que otro suda, poco dura.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Ingratos hacen recatados.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Elige tu compañía antes de sentarte.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Dar palos de ciego.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Limpio de polvo y paja.
Lo que abunda no daña.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Dan darán, dicen las campanas.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Ningún rencor es bueno.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Dios da bragas a quien no tiene culo.