Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
En camino largo, corto el paso.
Hambre matada, comida acabada.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
La monotonía genera aburrimiento
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Palos con gusto no duelen.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
A barbas honradas, honras colmadas.
Poco dinero, poco sermón.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
La muerte en la patria es agradable.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
A confite de monja pan de azúcar.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
El trabajo por la mañana vale oro.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Al mal año, tarria de seda.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Más vale tarde que nunca.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Cosa muy querida, presto perdida.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Como te cuidas, duras.
Llora tus penas y deja las ajenas.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Casa y potro, que lo haga otro.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.