La mucha tristeza sueño acarrea.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Al agradecido, más de lo pedido.
El flojo trabaja doble.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Que aproveche como si fuera leche.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Las obras, con las sobras.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Nadie extienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.
Si te queda el saco.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
La experiencia es a veces dolencia.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Hacer un viaje y dos mandados.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Escucha el silencio... que habla.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
A días claros, oscuros nublados.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.