Valgan las llenas, por las vacías.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Lo que se hace de noche sale de día.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Nadie envejece a la mesa.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Orden y contraorden, desorden.
El borriquito delante, para que no se espante.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
El tiempo todo lo cura
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Come y bebe, que la vida es breve.
Mal mascado y bien remojado.
El que presta, a pedir se atiene.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Caer es más sencillo que levantarse.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Real ahorrado, real ganado.
Calle mojada, caja cerrada.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Quien nada pide, nada recibe.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
A un bagazo, poco caso.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Tumbando y capado.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.