Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Caer para levantarse, no es caer.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Tripa vacía, suena pronto.
Una palabra deja caer una casa.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
En casa llena presto se guisa la cena.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Asno de dos, válgale Dios.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Para el solano, agua en mano.
Quien nada hace, nada teme.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Más vale que sobre que no que falte.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Cabra coja, mal sestea.
Pedo con sueño no tiene dueño.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Sol de invierno caliento poco.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
A la vejez, viruelas.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Hacienda de pluma, poco dura.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
A braga rota, compañón sano.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
En otoño la mano al moño.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Dios ayuda al que mucho madruga.
De padres asientos, hijos taburetes.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.