En el acto de varar, manda la máquina parar.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
El que espera desespera.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Palabra suave llegar al alma sabe.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Al que no quiera taza, taza y media.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Bien está el pájaro en su nido.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Irse con la música a otra parte.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Mucho ruido y pozas nueces.
El que se apura, poco dura.
Amor breve, suspiros largos
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
De mozo rezongador nunca buena labor.
El que camina, no estorba.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Intimidades, solo en las mocedades.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Retírate, agua, y veré quien labra.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
A marido ausente, amigo presente.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Mal es acabarse el bien.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Chico bache y grande caída.