Con azúcar o miel, todo sale bien.
En cualquier sitio se cuecen habas.
Por San Antón, la gallina pon.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Tirar la casa por la ventana.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
El uso es maestro de todo.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Amores añejos acaban con los pellejos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
En el bosque no hay pájaros gordos.
De bien en mejor.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Arrieros somos y en el camino andamos.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Haceos miel y comeos han las moscas.
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
La suerte la pintan calva.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Yo solo lo hago en mi moto.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.