De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
El día de San Brando, no tiene cuando".
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
El roble como nace y el pino como cae.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Inflama más la comida que las musas
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Mens sana in corpore insepulto.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Buen amigo es el dinero.
Jinca la yegua.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
A veces caza quien no amenaza.
¿De que vas, Santo Tomas?
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Badajo alto, campana rota.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
El hogar del Ingles es su castillo.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Jugar la vida al tablero.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.