Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Donde no hay harina todo es mohína.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
A caballo no hay ningún cuerdo.
El que nada sabe, de nada duda.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Al perro muerto, échale del huerto.
Quien sabe, sabe.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
En Febrero busca la sombra el perro.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Buen cazador, mal labrador.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
El buen paño dentro del arca se vende.
Se heredan dinero y deudas
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Sin precio no se han las mujeres.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Lo que no se conoce no se apetece.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Más matan cenas que guerras.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
De cuero ajeno, correas largas.
Obra bien empezada, medio acabada.
Yantar sin vino, convite canino.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Pensando en pajarito preña'o
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Pedir más es avaricia.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Más vale prevenir que curar.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.