Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Refranes de viejas son sentencias.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
La llaga sana, la mala fama mata.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Carne de cochino, pide vino.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Mas mata la duda que el desengaño.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Cada cual mire por su cuchar.
Todo lo que no es dado es perdido
A árbol caído, todo son piedras.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Susto meado mejor que sangrado.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
No hay caldo que no se enfríe.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
La hermosa mujer, es una buena mujer.