Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Hasta los animales se fastidian.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Hijos casados, trabajo doble.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Dura el nombre más que el hombre.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
A árbol caído, todo son piedras.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
En abril, va la vieja a veril.
A caballo que se empaca, dale estaca.
No te acostumbres a lo que no dure.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
La curiosidad mató al gato.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Ese no es santo de mi devoción.
Arandino, borracho fino.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Cavas tu tumba con los dientes.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
La experiencia es a veces dolencia.
No me quieras dar gato por liebre.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Buen comedor, buen dormidor.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
De puta a puta, taconazo.
Codicia mala a Dios no engaña.
Al mal segador la paja estorba.
No hay rosa sin espinas.
A misa, no se va con prisa.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.