No hay casa donde no haya su calla, calla.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
La fantasía es la primavera del alma
Contra un padre no hay razón.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Estás entre la espada y la pared.
Poco y en paz, mucho se me haz.
A buenos ocios, malos negocios.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
La mala paga , aunque sea en paja.
Los ojos son el espejo del alma.
El pez muere por su propia boca.
Agua fina saca la espina.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Despacio, que llevo prisa.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
De luengas vías, luengas mentiras.
A mala leña un buen brazado.
Casa convidada, pobre y denostada.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Llagas viejas, tarde sanan.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Me importa un bledo.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Como es la madre, así es la hija.
Andarse por las ramas.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Por lo que uno tira, otro suspira.
Cuentas claras, amistades largas.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
El que no agradece, no merece.
Nuestro gozo en un pozo.
Más mato la gula que la espada.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.