Día martes, ni te cases ni te embarques.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Quien acomete vence.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Bota vacía la sed no quita.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Después de la resaca viene la pleamar.
Esto es de rompe y rasga.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Boda y cofradía, no es para cada día.
El amor es el principio del bien y del mal
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Asno de dos, válgale Dios.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Querer es poder.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.