Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
La mala fe, no pare hembra.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Tumbando y capado.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
La ley pareja no es dura.
Dama tocada, dama jugada.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
A gran solicitud, gran ingratitud.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Del monte sale, con que se arde.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Buena ventura solo con otra dura.
No dar pie con bola.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
En Octubre, de la sombra huye.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Reloj y campana, muerto mañana.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Antes muerte que vergüenza.
Ir muy lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.