Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Nadie da sino lo que tiene.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Ya saliste con el chancho al hombro.
De descansar, nadie murió jamás.
Bailar con la más fea.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
A liebre ida, palos al cubil.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
El corazón no sabe mentir
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Toda desgracia es una lección.
Roma, acuerdos y locos doma.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Tal padre, tal hijo.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Ser lento en dar es como negar.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.