Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El amor es más agresivo que el odio
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Estoy en un callejón sin salida.
A jugar y perder, pagar y callar.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Boda sin borracho tenla a milagro.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
De perdidos, al río.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Dar palos de ciego.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Una maravilla, con otra se olvida.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Burlas que son veras, otro las quiera.
La esperanza es lo último que se pierde.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
La casa esta donde el corazón.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Sacar las castañas del fuego.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
A la fuerza no es cariño.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
A la mujer casada, el marido le basta.
Mujer Besada mujer ganada.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
La larga visita la alegría quita.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Al loco y al fraile, aire.
Esquílalas pero no las desuelles
A más vivir, más sufrir.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
El mandar no tiene par.