La ingratitud seca la fuente de la piedad.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Querer matar dos moscas de un golpe
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Amigo no fue el que lo dejó de ser.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
No hay alegría sin aflicción.
La vida no es senda de rosas.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
La buena lectura, alivia la tristura.
¿Quién con una luz se pierde?
Sin un duro, no ha futuro.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Lo que no nos une, nos mata.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
A la vejez aladares de pez.
Tener el juego trancado.
Mientras dura, vida y dulzura.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.