El corazón de una persona mala nunca es puro.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Hay que dejar ir al mundo como va
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Al pez, una vez.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Nadie da palos de balde.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Más dura será la caída.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Más enredado que un kilo de estopa.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Ir de trapillo.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Feria de loco es el mundo todo.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Guagua que llora mama.
Ponerse la tapa en la cabeza
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Mal de muchos, epidemia.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
La suavidad domina más que la ira.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.