Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Lo que no conviene no viene.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
El que de amigos carece es porque no los merece.
A flores nuevas, afeite perdido.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Buena mula, mala bestia.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Valentón y rufián, allá se van.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
No hay camino sin tropiezo.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Lo prometido es deuda.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Casa convidada, pobre y denostada.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Innovar, casi siempre es empeorar.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
De mala sangre, malas morcillas.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Lo que no se conoce no se apetece.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Hacerle a uno la pascua.
Mal acaba quien mal anda.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.