Luna al salir, colorada, pronto ventada.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Ladran, pues cabalgo.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Donde hay carne, hay hermosura.
Una palabra deja caer una casa.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
La avaricia rompe el saco.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Sé osado y serás afortunado.
Oveja chiquita siempre es corderita.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Jugar a dos barajas.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Tanto pedo para cagar aguado.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Como la espada, así la vaina.