Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Al catarro, con el jarro.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Quien tiene arte va por todas partes.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Cada casa es un caso.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
El que no arriesga, no pasa el río.
Siempre hay un roto para un descosido.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Se queja más que la llorona.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Año hortelano, más paja que grano.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
A cada necio agrada su porrada.
Hacer la del humo.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Al más charrán paga le dan.
El que presta, a pedir se atiene.