Boca de miel y manos de hiel.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Para ser bella hay que ver estrellas
Serio como perro en bote.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Cinco: por el culo te la hinco.
Todo amor tiene su gasto
Los celos son el amor propio de la carne
Indio comido, puesto al camino.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Alegrías secretas, candela muerta.
Buen alimento, mejor pensamiento.
La Luna de Enero y el amor primero.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El amor reina sin ley
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Las acciones revelan las pasiones
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
El amor no se oxida
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
El tono afectuoso cautiva el oido.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Calva buena, luna llena.
Mientras dura, vida y dulzura.
Más feliz que marica con dos culos.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Boca abierta, dientes de oro.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
La virtud ennoblece.