El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
A calza corta, agujeta larga.
Sale más caro el candil que la vela.
Por San Martín, trompos al camino.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Nadie arrebañando engorda.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Febrero el corto, el pan de todos.
Las noticias malas tienen alas.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Cual el derrotero, tal el paradero.
El mandar no admite par.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
A gallo viejo gallina joven.
La alegría da miedo
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
El diente de la cabra menos come que daña.
Más doblado que carpa de camión.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.