De sabios es variar de opinión.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
A buen santo te encomiendas.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Nunca con menores, entables amores.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Callen barbas y hablen cartas.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Precaverse contra un posible percance.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
A palabras necias, bofetones.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Hoy te lo dice tu amiga.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Hablar bajo y obrar alto.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Claridad, y no en el caldo.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Antes de hablar, pensar.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Confesión obligada, no vale nada.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.