Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Pocas palabra y muchos hechos.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Saber uno los bueyes con que ara.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Al saber lo llaman suerte.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Intimidades, solo en las mocedades.
El que no sabe, es como el que no ve.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
En largos caminos se conocen los amigos.
Hablando se entiende la gente.
Cuentas claras, amistades largas.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Las novedades son la sal de la vida.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El que las sabe, las tañe.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Saber cuántas son cinco.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
La práctica vale más que la gramática.
El uso es maestro de todo.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
A palabra necias, oídos sordos.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Dios sabe lo que hace.
Donde entra beber, sale saber.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.