De broma en broma, la verdad se asoma.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Llegar y besar, suerte es singular.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Ser amable es ser invencible.
La vida pende de un hilo.
La ignorancia es muy atrevida.
El que necesita, te visita.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Ir por los extremos no es de discretos.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Demasiada amistad genera enfados
Por sus hechos los conoceréis.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Vale más tener que no desear.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
El gozo en el pozo.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Saber amar es mucho saber.
A buen amigo buen abrigo.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Ganar, poco vale sin guardar.
Buen oficio es no tener ninguno.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Las cosas se parecen a sus dueños.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Lobos de la misma camada.
No hay sustituto para la experiencia.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.