Casarás y amansarás.
El que ama, teme.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Más fácil es ganar que conservar.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Agrada y te agradarán.
El trato engendra el cariño.
Quien bien quiere, bien obedece.
Buena es la linde entre hermanos.
Al engaño, con engaño.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Honra merece el que a los suyos se parece.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
A amante que no es osado, dale de lado.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Para buena vida, orden y medida.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Principio quieren las cosas.
Ningún ladron quiere ser robado.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
La suavidad domina más que la ira.
Promete poco y haz mucho.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.