La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Jugar la vida al tablero.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Las buenas labores honran a los labradores.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
El muerto se asusta del degollado.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Estás entre la espada y la pared.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Es mejor deber dinero y no favores.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Ya me cansé de descansar.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
En casa del músico, todos saben cantar.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
El que tiene narices, no manda a oler.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Saber uno los bueyes con que ara.