Si culo veo, de culo me da deseo.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Pereza no alza cabeza.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Hay que dar el todo por el todo.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Se llena antes el ojo que el papo.
Cada día, su pesar y su alegría.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
La virtud en sí es un premio
Casa hecha y mujer por hacer.
La condición hace al ladrón.
El hábito es una camisa de hierro.
La buena obra, ella misma se loa.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
La gente agradecida es gente bien nacida.
A Dios, nada se le oculta.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Los sordos no oyen, pero componen.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Cada uno con su humo.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
La bondad, quien la tiene la da.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
La fantasía es el reposo del alma