Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Lección dormida, lección aprendida.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Cuando me despierte me llamas.
Mas mata la duda que el desengaño.
Oir a todos, creer a pocos.
Escucha en el silencio y serás sabio.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Ver y no tocar, se llama respetar.
La mucha tristeza sueño acarrea.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
A lo que no puede ser paciencia.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Con bondad se adquiere autoridad.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
A palabra necias, oídos sordos.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
A gran pecado, gran misericordia.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El que escucha su mal oye.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Riñen las comadres y dícense las verdades.