Arrimar uno el ascua a su sardina.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Quien aprisa asa, quemado come.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Chupar de la teta.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
A este son, comen los del ron, ron.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Sé cordero y te comerá el lobo.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
El hambre es el mejor cocinero.
Vino y pan andar te harán.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
El hambre aguza el ingenio.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
El que come y canta loco se levanta.
Ara bien y cogerás trigo.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
No coma cuento coma carne.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
Oveja de todos, cómenla lobos.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Alli se puede comer por una peseta.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Gachas de almorta, el estómago confortan.