Ándame yo caliente y ríase la gente.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
De mi maíz ni un grano.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Bien guardar no es poco ganar.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Quien bien quiere, bien obedece.
¡Chínchate un ojo!
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
A catarro gallego, tajada de vino.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Cuarenta sabores tiene el cerdo, y todos buenos.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
A braga rota, compañón sano.
Besugo de enero vale un carnero.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
A bestia loca, recuero modorro.
Casa hecha y mujer por hacer.
Jodido pero contento.
Echarle mucha crema a sus tacos
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Hablen cartas y callen barbas.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.