Más vale aprovechar que tirar.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Dar es corazón, pedir es dolor
Echar confites a un cochino, es desatino.
Este es carne de cañón.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Hay que cortar por lo sano.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Roma, acuerdos y locos doma.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Al perro y al niño donde le den cariño.
El mismo cuchillo me parte el pan y me corta el dedo.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Un ten con ten para todo está bien.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
De dientes pa'fuera.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
La lengua queda y los ojos listos.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Hablar con el corazón en la mano.
Hacer de toda hierba un fardo.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Ir de trapillo.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.