Llegar a punto de caramelo.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Paso a paso se hace camino al andar.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Llegar a la capada.
Haciendo se aprende a hacer.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
En enero, enciende la abuela el brasero.
El vino abre el camino.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Jugar la vida al tablero.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Del mirar nace el desear.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
El que es buen juez por su casa empieza.
Llegar al humo de las velas.
Hay que dar para recibir.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Acometer hace vencer.
Primero comer, que ser cristiano.
A jugar y perder, pagar y callar.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
Lo que va viene.
Acarrear leña para apagar un incendio.
No es lo mismo llamar que levantarse a abrir.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Volverse humo.
Paciencia y barajar.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Hacer el agosto.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Hacer buenas (o malas) migas.
Hacer de tripas corazón.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.