Donde no hay, por demás es el buscar.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Hablar con lengua de plata.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
A ruin, ruin y medio.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
Para ir al cielo primero hay que morir.
A buena barbechera, mejor sementera.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
El que siembra, cosecha.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Quien hizo una, hará ciento.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Espéjate para que veas cómo eres.
No digas no sin saber por qué no.
Persevera y triunfarás.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
De pies a cabeza.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Sirva de algo mientras se muere.
Salir junto con pegado.
Untado un dedo, untada toda la mano.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Roer siempre el mismo hueso
Primero mis dientes y después mis parientes.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Deja al menos un huevo en el nido
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.