Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Paciencia y barajar.
Para saber, has de leer.
Amor no quita conocimiento.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
La ignorancia es abuela del saber.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Cada día se aprende algo nuevo.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
La naturaleza proveerá.
Necio por natura y sabio por lectura.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
La duda es la llave del conocimiento.
Pocas palabra y muchos hechos.
La razón y el agua hasta donde dan.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Vale más saber que tener.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Saber es poder.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Dar y tejer es buen saber.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
El conocimiento llega a través de la práctica.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
La vida es una universidad.
Hacer callar es saber mandar.
Amar y saber, todo no puede ser.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.