Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Con buena escoba, bien se barre.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Más da el duro que el desnudo.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
A la gorra, ni quien le corra.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Favor ofrecido, compromiso contraído.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Llagas viejas, tarde sanan.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Dar de comer al diablo.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Cobra buena fama y échate a dormir.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
La buena cena, temprano suena.
Justicia y no por mi casa.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
El nuevo paga novicial.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Quien más bebe, más sed tiene.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Quien hace un cesto hace cien.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Ahí está la madre del cordero.
Otros tiempos, otros modos.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.