Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Quien te ha visto y quien te ve.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Más vale ensalada que hambre.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Dar al olvido.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Todo mi gozo en un pozo.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Los últimos serán los primeros.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
A fin de año, remienda tu paño.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Si te queda el saco.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Hay más días que ollas.
Vida bien concertada, vida holgada.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Las piedras rodando se encuentran.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Saber cuantas púas tiene el peine.
De día no veo y de noche me espulgo.
De uvas a peras.
Gota a gota, la mar se agota.