Para alcanzar, porfiar.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Según con quien te encontré, así te trate.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Esta bien; pero podría estar mejor.
Dar palos de ciego.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Dádivas quebrantan peñas.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Cuando te den, da.
Más enseñan las manos que los labios.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Pueblo chico infierno grande.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Abrojos, abren ojos.
Bien haya quien a los suyos se parece.
No importa que nazcan chatos nomás que respiren bien.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Amor de asno, coz y bocado.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Lo escrito, escrito esta.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Quien hace, aplace.
Campo bien regado, campo preñado.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Las piedras no hablan.
Una buena bota, el camino acorta.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.