Hacer la del humo.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Te paso la pala diego
Otros vendrán, que bueno me harán.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
A flores nuevas, afeite perdido.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
No hay tu tía.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Para buena vida, orden y medida.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
La risa va por barrios.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
A fullero viejo, flores nuevas.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
A la mal casada, miradla a la cara.
Nada con nada, total nada.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Barájamela más despacio.
Todo se pega, menos la hermosura.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
A consejo ido, consejo venido.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.