De buena casa, buena brasa.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Despacito por las piedras
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Quien casa una hija, gana un hijo.
De ensalada, dos bocados y dejada.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Barriga lisa no necesita camisa.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
El buen vino en vaso chico.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Hacerse el de la oreja mocha.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Peor es la moza de casar que de criar.
La necesidad hace parir hijos machos.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Gallina en casa rica, siempre pica.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
En toda guerra está mezclada una mujer.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
A confite de monja pan de azúcar.
Buena es la linde entre hermanos.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
El tiempo vuela, que se las pela.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Pintada en los WC.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Dale con que la abuela fuma.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Casa hecha, bolsa deshecha.
A barba moza, vergüenza poca.
Agárrate, que hay curvas.
Dame pan y dime tonto.