Chivo que se devuelve se esnuca.
Las cosas en caliente pegan.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
A gran pecado, gran misericordia.
La sardina y el huevo a dedo.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Detrás de la soga va el caldero.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
La buena cena, temprano suena.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Fuíme a santiguar y saltéme un ojo.
Los celos ciegan la razón.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Un perro sabe donde se tira comida.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
De tal árbol tal astilla.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Una en el papo y otra en el saco.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Año de pitones, año de cabrones.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
En la cancha se ven los gallos.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
El arma es enemiga de su dueño.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Perro viejo no ladra en vano.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Carne de cochino, pide vino.
Iguales, como cabo de agujeta.
Rodilla de lana a su dueño engaña.