La noche es capa de pecadores.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Un real de deuda, otro acarrea.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Maestre por maestre, seálo éste.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
A la hora mala no ladran los perros
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
La cara bonita y la intención maldita.
Mal ojo le veo al tuerto.
Ese es carne de presidio.
Casarse bajo el palo de la escoba
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
Al agradecido, más de lo pedido.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
A quien has acallado no le hagas llorar.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Es más terco que una mula.
A lo que se quiere bien, se castiga.