Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Mal oledor, mal catador.
Jugar la última carta.
De los escarmentados nacen los avisados.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
La cabra come el césped allí donde se ata.
El que apura su vida, apura su muerte.
Todo se pega, menos la hermosura.
Cada uno se rasca donde le pica.
Con tontos, ni a coger hongos.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Hijo de gata, ratones mata.
El buen paño dentro del arca se vende.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Si se rasca, es porque le pica.
A burra nueva, cincha amarilla.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Hombre casado, burro domado.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
El que siembra, cosecha.
Cada sendero tiene su atolladero.
Fingir ruido por venir a partido.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Actividad cría prosperidad.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Quien roba una vez, roba diez.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.