Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Donde va el perrito, va el gatito.
El que no arriesga, no pasa el río.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
En Marzo saca la cabeza el lagarto, en Abril acaba de salir y en Mayo corre como un caballo.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Salud perdida, salud gemida.
La cama guarda la fama.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Zapato que aprieta, no me peta.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Quien hace malas, barrunta largas.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Hablar bajo y obrar alto.