A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
La mala paga , aunque sea en paja.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Quien te quiere, te aporrea.
Juegos de manos se van al culo.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Romero ahíto saca zatico.
Mujer casada, casa quiere.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Torta en masa bien se pasa.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Idos y muertos, olvidados presto.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Para colmo de males, tratar con animales.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Del tronco caído todos hacen leña.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
De barriga gigante, pedo retumbante.
El que se apura, poco dura.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.